
Paró Los Delinqüentes y se fue a Australia para inspirarse. Allí se tropezó con las musas que buscaba. La lengua chivata es el fruto de aquel encuentro. Un disco garrapatero. A Canijo de Jerez le gusta, sobre todo, componer canciones. El dinero que ahorra en psicólogos lo gasta en vino y en chicharrones, que le inspiran más. El resultado está para bebérselo, incluso sin chicharrones.
FOTO: Miguel Ángel...