
Ahora Guzmán se encuentra abrazado a esta mujer que no conoce y que siente tan próxima –no solo físicamente, como es obvio-, parece como si la conociera de muy atrás, como si la hubiese estado buscando sin saber, como se buscan los sueños, en otra vida y también en esta. Le gusta su perfume que no conoce y su piel tersa de una suavidad que tampoco conoce. El mundo ahora es nuevo para él, ha renacido con los...