
¿Qué queda cuando todo se rompe, cuando el tiempo pasa su pátina de olvido por la corteza de los recuerdos y remueve los momentos más antiguos de la vida? ¿Qué queda cuando al mirar a la misma mujer solo vemos un perfil sin emociones, una figura del pasado, un trozo de vida chamuscado al calor frío del fuego apagado? Tal vez no quede nada. En muchas ocasiones no queda nada, ni siquiera nosotros somos aquél...