
La crisis financiera y económica que nos ahoga –hay quien la denomina estafa- ha dilapidado de un solo golpe certero y efectivo una profesión con dos siglos de historia que ha escrito con desaciertos y efectividad la historia de la humanidad que como nunca, hasta ahora, se había hecho.
Los primeros sorprendidos ante esta hecatombe, por absurdo que parezca, han sido los propios periodistas. Hay quien se...