
Esta mujer mira a la luna. A veces mira al mar. Solo ver el mar o la luna. Depende de adonde mire. Él le dice que vuelva a mirar, que se fije bien, que tiene ver algo más. Él insiste. Y ella mira de nuevo. Mira a la luna, está redonda y llena. Como una albóndiga luminosa que vigila a los aviones que cruzan el cielo con sus luces intermitentes. Por lo demás, no ve nada. Algunas estrellas, eso sí. Mira al mar,...