
Aunque no lo creas, todos los días no son iguales. Ayer, por ejemplo, había un halo de ceniza en el aire que enturbiaba el ambiente, el aire era denso y pesado. Hoy, sin embargo, me levanté flotando en la habitación. El día es luminoso. Desde la ventana, el paisaje es más verde que nunca y el río trae una mansedumbre que necesito. He abierto un libro que no quiero leer. Paseo por la orilla del río, donde los...