Cuando despertó, pensó que ese sería un gran día. Proyectó un viaje sin rumbo definido, tal como lo había visto en algunas películas americanas. Ya volvería, se dijo. Se preparó un desayuno copioso, prólogo a una aventura que imaginaba irreversible y reveladora de cara a un futuro prometedor. Estaba en ello, cuando la imaginación se le desbordó: se vio fuera de la carretera, sin poder manejar el coche, en una pendiente tan vertical que parecía imposible salir ileso del incidente (que no accidente, se corrigió a sí mismo). Se...
jueves, 31 de octubre de 2013
miércoles, 30 de octubre de 2013
Desde que la conozco
Desde que la conozco, me llaman los amigos y, lógicamente, no los atiendo. Les gusta saber con quién ando. Desde que la conozco, he dejado de leer libros. Todos cuentan aquello que ya poseo. Desde que la conozco, bebo solo con ella. Si no, no tiene sentido. Desde que la conozco, la crisis es una entelequia, el futuro no me interesa y el tiempo solo existe si ella está a mi lado. Desde que la conozco, no veo a más mujeres. Y eso ya me preocupa. Estoy pensando que igual los psicólogos sirven para al...
martes, 29 de octubre de 2013
A oscuras
Cuando despertó, aún no había amanecido. Entendió que al universo se le habían fundido las bombillas. Intentó dormir con los ojos abiertos para que cuando prendiera la luz el milagro no le pillara desprevenido. Después de haber estado vigilando durante toda la noche los astros del cielo, el cansancio le pudo. De tal manera que, cuando amaneció, el día le pilló abrigando un profundo sueño. Al abrir los ojos, había anochecido. Mejor mantenerse despierto y vigilante hasta que vuelva la luz, se dijo. Esa noche tampoco durmió, ni...
lunes, 28 de octubre de 2013
Después del deshaucio
Cuando despertó, un rayo de sol lo deslumbró. Estaba tendido en un banco del parque. Ya era media mañana y los ancianos ocupaban sus asientos como cada día. Había soñado sin convicción, como quien entra en propiedad ajena. Tenía un sabor agrio en la boca y una sensación de sentirse libre que no entendía del todo. Entonces fue consciente de que lo habían desahuciado, y aquella había sido su primera noche a la intemperie. Por primera vez en su vida se vio sin nada que hacer, con todo un día por delante para administrarlo como...
domingo, 27 de octubre de 2013
Ningún amor es perfecto
Por más que lo niegue, se pasa todo el día pensando en él. Todo empezó por puro azar, sin que ninguno de los dos prestara más trascendencia a acto más natural. No le des más vueltas y llámalo como quieras, hacer el amor, follar, qué más da. A fin de cuentas no se trata sino de pasar juntos un rato. Siempre se justifica con argumentos de este tipo. Yo la dejo, claro. Para qué insistir. Pero ya llevan tres semanas viéndose todos los días y, de momento, no parece que el nivel de exigencia baje unas décimas.
La suya es una historia...
sábado, 26 de octubre de 2013
Desde entonces
Las noches de los viernes siempre entraba al mismo bar, a la misma hora, sin más intención que tomar un par copas, solo, sentado en un taburete en la misma esquina, apoyado el codo en la barra. Los años le habían disuadido de que esa noche no era la mejor de la semana para vestirse de un Casanova reincidente que, después de todo, nunca lo fue. Así que ahora iba por la vida arropado de una profesionalidad exterior que engañaba a cualquiera. En realidad, hacía ya años que había optado por lanzar una moneda al aire y que el azar...
viernes, 25 de octubre de 2013
Desahucio a un dinosaurio
Cuando despertó, al dinosaurio lo habían desahuciado. Ya no tendría un lugar en la historia de la literatura. A Augusto Monterroso no le quisieron decir nada. Se llevaba muy mal con la verdad de tanto andar con la ficción. Al dinosaurio tampoco le importó. Le gustaban más aquellos tiempos que estos. Cuestión de tamaño, piensa a veces desde el olvi...
jueves, 24 de octubre de 2013
Cuando despertó...
Cuando despertó, ella aún no había vuelto. Se fue a la cocina, bebió jugo de naranja y se preparó un sandwich mixto (jamón serrano y jamón cocido). De postre, un chupito de whisky, sin hielo. Después volvió a la cama. Cuando despertó, el sol se ponía. No sabía qué día era ni cuánto tiempo había estado durmiendo. De algo no estaba seguro: no sabía si ella volvería. La casa le pareció lúgubre en su ausencia. No tenía hambre, pero sí sed. Bebió una tónica muy fría. El agua tónica le recordaba a ella. No sabía exactamente por qué....
Los años
Cuando se conocieron derrochaban una juventud sin límites, como si las células del cuerpo hubiesen nacido para vivir eternamente. A ninguno le importó abanderar cualquier tipo de exceso. Aunque expresado con respeto, lo cierto es que la vida les trató con benevolencia. Tantos años después, tampoco hacen ascos a una celebración, a una noche de alcohol, una fiesta improvisada. Siempre le gustaron las bullas pero, eso sí, las bullas alegres, no los bullicios. Ahora que los años peinan canas en él y ella se tiñe algunas arrugas...
miércoles, 23 de octubre de 2013
La vida te da
Ella nunca se atrevió a decirle que lo quería, y mucho menos que lo quería más que nada en la vida. Le parecía obvio. Nunca nadie le dijo que en el amor hasta lo evidente necesita de su demostración, de su entrega total, de sus dudas; y sobre todo, de sus dudas. Ella no encontró la respuesta deseada. Suele ocurrir. Cuando indagamos demasiado en nuestro ombligo, le dijo alguien, olvidamos que los demás también lo tienen. A ella no le pareció un argumento suficiente ni oportuno. Así que decidió abandonarlo. Él solo dijo que le...
martes, 22 de octubre de 2013
El mundo no es una tortilla
Mañana mismo puede cambiar todo. Sin darte cuenta. Despiertas, y el mundo es otro. Pero eso puede suceder mañana, o nunca. No se sabe. De momento, es decir, hoy, lo que hay es lo que hay. Por muchas vueltas que le des. El mundo no es una tortilla. Acepta todo como es y como está. De ese conocimiento previo y preciso nacen las estrategias necesarias y correctas, las mentes lúcidas, el impulso que antes nadie veía. Ese es el primer paso para darle la vuelta a la tortilla (y al mund...
Cuando no hay sueños
A esta hora, tan temprano, él no es el mismo. Ella lo sabe. Necesita todavía una hora o más, un café o dos, para ser consciente de que ha retornado al mundo de donde nació. Cada día más vive ausente de él mismo. Ya no baja a la calle, no compra el periódico, con enciende la televisión. A veces, se pone la radio muy cerca del oído y escucha cómo va el mundo. Tal como lo dejé ayer, piensa sin decir nada. El mes próximo se le acaba el subsidio de desempleo. No sabe cómo sobrevivir a los embates de la vida. Ahora ya no sabe. Cuando...
lunes, 21 de octubre de 2013
Tú
No entiendas que le gusta el hogar porque nunca sale de casa: igual le da miedo el mundo. No creas que te ama porque jamás lo viste con otra mujer: igual no os necesita a ninguna. No te atrevas a esbozar su perfil con tanta precisión: muchas veces, en el trazo descuidado, se esconde el corazón más severo. No le digas, así como así, nunca dejaré de quererte, porque nadie se quiere quedar en el mismo lugar para siempre. Si no le presionas y nunca mira la puerta cuando está cerrada, es que no se quiere mudar de habitación. Caliéntale...
domingo, 20 de octubre de 2013
El compromiso de Leonardo Padura

Lo conocí cuando publicó El hombre que amaba a los perros, una novela que para mí un deslumbramiento, una radiografía certera de lo que fue el siglo XX y un diagnóstico y condena impecables de los regímenes totalitarios, un retrato sin ángulos del asesino de León Trotsky, Ramón Mercader, y una mirada esperanzadora y crítica sobre su Cuba natal, esa isla donde le adoran y le vapulean por igual.
Ahora ha vuelto...
Muy cerca
¿Tiene sentido la tristeza si estás a mi lado? Anda, llena el vaso de ron –solo por cambiar de licor- y ponte delante de mí. Mírame antes de que el sol se ponga, abre tus manos y palpa mis ojos y después los tuyos para que sepas que existimos. Después acércate un poco más, ahí mismo, párate sobre tus propios pasos y mide la distancia entre tú y yo. Dirás que no existe, y es verdad. Así quiero que estés para siempre, hasta que olvides que eres tú para ser parte de mí mismo, y para que yo recupere tu memoria toda ahora que has...
Sin prisas
Cuando despertó, ella aún dormía. Le gustó verla tirada en la cama. Ausente de sí misma, con el pelo revuelto y los ojos escondidos en algún sueño. Hoy le daré todas las horas del día, se dijo. El tiempo dedicado al trabajo, cada vez más, inexorablemente le alejaba de ella, del tiempo libre, de la casa que compraron para compartir. Se fue a la cocina, preparó zumo con naranjas frescas, café muy negro, como a ella le gustaba, tocino frito, huevos revueltos. Como si estuvieran de visita por la ciudad y desayunaran en un hotel....
sábado, 19 de octubre de 2013
El encanto vulgar de la vida cotidiana
Le dijo ven, como en el bolero, y lo dejó todo. Se lo tomó al pie de la letra. Las letras son o no son, le aseguró ella descargando el equipaje en el parqué. Nunca se arrepintió. Él bebía mientras ella hablaba. Ella miraba los distintos tonos verdes del paisaje mientras él vislumbraba en sus entrañas un mundo propio en el que sumergirse para escribir. Aunque cada cual habitaba su propio universo, se complementaban a las mil maravillas. Mañana, mientras tú sueñas, le dijo un día, yo bajo a hacer la compra. Él creyó que no volvería....
Olvidado en el aeropuerto
El nazi Erich Priebke no se arrepintió de sus crímenes. Como todos los suyos, tampoco pidió perdón. Para qué. O su dios o su jefe se lo impedían. Tampoco pudo negarse a asesinar a 335 personas en 1944. Se lo ordenaba Hitler. Y una orden de Hitler era una condena y un privilegio al mismo tiempo. Priebke murió el viernes de la pasada semana en Roma. Antes de abandonar este mundanal ruido, para demostrar que no era broma y que era un elegido de dios y de Hitler, grabó un video para justificar -¿justificar?- su participación en...
jueves, 17 de octubre de 2013
Un pueblo muy tranquilo
Dicen que entró en la taberna con la pistola al cinto, como si se tratara de un western. Lo dicen testigos visuales. Estaban allí cuando ocurrieron los hechos. Pidió un whisky en vaso pequeño, sin hielo, le daba igual la marca. Desde la barra, apoyando el codo derecho, cogió el vaso con la mano izquierda, muy cerca de donde tenía la pistola. Todos pensaron que quizás fuera zurdo, pero nadie sabe. En esa posición, casi moverse, como una estatua animada, se dirigió al gerente de la inmobiliaria, un hombre algo pasado de peso,...
miércoles, 16 de octubre de 2013
Sigue con nosotros
Lo vieron cruzar la calle. Iba solo, con el paraguas abierto, aunque no llovía. En la misma dirección, como todos los días, como siempre hasta entonces. Se sentó en la terraza de la primera cafetería, bajo los soportales. Pidió un café con poca leche y una botella de agua mineral. Miró alrededor, con una quietud próxima a la indagación o a la despedida. Después compró el diario en el quiosco. Lo dobló y se lo colocó bajo el brazo. El camarero fue la última persona que lo vio doblar la esquina. Después, nadie ha vuelto a saber...
Huyendo de la oscuridad
Cuando el hombre despertó, empezaba a anochecer. Siempre anduvo huyendo de la oscuridad. Así que, de nuevo, se metió en la cama, se abrigó contra sí mismo y eligió, de entre tantos, un sueño confortable. Tal vez allí, ensimismado en su propio laberinto, encontró la luz. Porque nunca más desper...
lunes, 14 de octubre de 2013
Quédate
Quédate. Afuera ha comenzado a llover. Arriba tienes tu habitación, el armario tal como lo dejaste. El perro ladra desde el patio. Te ha reconocido. Sube, recupera el espacio que dejaste deshabitado, identifica los objetos que todavía hoy necesitas. Yo te espero junto a la chimenea. Mientras, escucharé So What de Miles Davis, como hacíamos entonces. A ti también te gustaba. No importa el tiempo que te quedes. Seguramente no sabrás a dónde ir. Yo sigo aquí solo. Con el perro y con mis libros. Bueno, te engañaría si te dijera...
sábado, 12 de octubre de 2013
Libros
No le digas que vine. Ese dolor no tiene reparación posible. Ella lo sabe. Vive nada más pensando en qué momento se equivocó, dónde pisó para que la tierra se desmoronara a sus pies. Poco importa. El mundo es ancho y adonde fui y adonde retornaré cualquiera se puede permitir el lujo de olvidar percances del pasado. Solo vine para recoger estos libros, otros objetos; en fin, menudencias sin importancia que me recuerdan quién fui. Ella vive atrapada en días de desasosiego inventando aún un futuro que pretende reconstruir desde...
Nadie lo podía creer
Miró el periódico y no alcanzó a creer lo que leía. La necrológica hablaba de él mismo. Carajo, se dijo, si soy yo. Estaba escrita en un tono halagüeño. Eso fue lo que más le inquietó. Cuando hablan de ti bien, se dijo, es que esta vez sí es verdad que te vas de aquí para siempre. Era su propia biografía despiezada desigualmente: trozos de un currículum profesional nada envidiable pero, a lo que se deduce según su autor, encomiable y aprovechado; el perfil humano era recortado –llamémoslo discreto-, más o menos un ciudadano...
Inevitablemente
Tenía esa arrogancia propia de las mujeres que nunca han amado, de esas mujeres que juegan al amor sin prestarle más trascendencia al acto que ultimar con éxito los devaneos del instante. Fue así hasta que ese hombre se le cruzó en su vida. Vino a ella con la locuacidad propia de quien se acerca para vivir el momento y con la dedicación hecha de quien conoce a fondo estos trances efímeros y mágicos del placer. Era, después de todo, como a ella le gustaban los hombres: decidido, efectivo y fugaz. No obstante, desde que lo conoció,...
viernes, 11 de octubre de 2013
Desde ese día
Desde el día en que la conoció, no dejó de pensar en ella. Era una tarde de octubre, el cielo indefinido, entre un gris sutil y un azul diluido, y a veces manchado de nubes grises y densas que no provocaron ni una lágrima. Era de una belleza delgada, de un estar sosegado y elegante, inadvertida entre la multitud, pero refulgente a sus ojos. La siguió con pasos torpes aunque decididos. La vio tomar un chocolate a media tarde, espiar los escaparates de moda femenina, atender alguna llamada de su móvil. Le gustaba escrutar su sonrisa,...
martes, 8 de octubre de 2013
La mejor hora del día
Se sentó en una terraza y pidió un café con leche, con poca leche. Dejó sobre la mesa un euro. El precio justo. La última moneda de un mes que cruzaba su ecuador. El día era soleado, anticipo de un otoño previsible. No fue feliz en su trabajo, pero le permitía sobrevivir y soñar. Un buen día lo despidieron. De eso hace dos años. También era previsible. Cada mañana, si puede, baja a tomar un café con leche. Le gusta sentarse en esta terraza. Después anda sin rumbo por la ciudad. Dos o tres horas. Cansado, se encierra en su apartamento....
lunes, 7 de octubre de 2013
Tan real como lo imaginó
Hablaba por teléfono con él cada día. Lo había contactado por internet. Ella no creía en esas pasiones cibernéticas de las que tanto había oído y leído, pero se fue acostumbrando a su voz y lo imaginaba, probablemente no como era, sino como ella lo esperaba. Imaginó su mirada penetrante y su boca sinuosa, sus manos grandes de amar y su porte aristocrático venido a menos, tal vez lo veía algo más grueso de cómo fueron sus otros amantes, pero en nada le desagradó. Por las noches lo buscaba en los sueños con tal insistencia que...
domingo, 6 de octubre de 2013
Un mensaje indescifrable
Acaso antes de irnos, sonó el disparo. Nadie oyó nada. El volumen de la música era muy elevado y el griterío de los invitados nos aislaba en un caos de desorden y placer que nadie rechazó. El cadáver lo encontraron tres horas después del fallecimiento. La fiesta aún languidecía cuando supimos del suceso. Era mediada la noche, y el frío todavía no se había puesto. Conservaba aún su belleza de mujer instigadora y resuelta. Tenía el cráneo roto y empapado de sangre coagulada, y una fragilidad de porcelana en las manos que nos sorprendió...
Obsesiones
Después de todo, ella entiende que él se fuera sin apenas alguna explicación. No esgrimió excusas, no se defendió con acusaciones, no puso al descubierto ninguna circunstancia personal o fraudulenta. No se trata de eso, le dijo, sencillamente me ahogo. Se ahogaba. Qué coño significaba esa expresión, se seguía preguntando ella. Sabía, a ciencia cierta, que después de ella no vivía con otra mujer y que tampoco frecuentaba lugares festivos donde apagar sus arrebatos sexuales.
La suya había sido una relación poco convencional....
sábado, 5 de octubre de 2013
Adentro de ella
Cuando me mira, sé que quiere algo, pero no pide nada. Sé, sin embargo, que anida la duda en sus entrañas. Es tan transparente que no puede obviar detalles menores. He aprendido a interpretar sus silencios, a concederle todos sus deseos, a llenarle las horas vacías que la dejan aislada de nosotros. No siempre acierto en mis actos y mis propuestas. Muy adentro, no sé adónde, vive con alguna herida de la que ignoro su causa, pero no sus consecuencias. Se queda, a veces, muy metida en ella, como si no pudiese escapar de un pasado...
viernes, 4 de octubre de 2013
Lo esencial
Después, nos quisimos. Pero ya éramos demasiado viejos. Ambos somos conscientes de que los años no importan. Pero lo sabemos ahora. Tanto tiempo después. Entonces, nos sobraba la vida. Y la dilapidamos. Qué se puede hacer cuando la sangre borbotea todo el día y no nos deja el alma en paz. Derrocharla, claro. Ahora no importa, porque ella está aquí. Pero ahora me mira y me lo dice, me lo repite cada día. Si fuéramos jóvenes. No llora. Se lo tengo prohibido. Ella sonríe. Me gusta su sonrisa y eso me basta. Cuando uno es viejo,...
miércoles, 2 de octubre de 2013
El miedo
Cuando desperté, estaba a mi lado. Dormía profundamente. Desnuda. Como la última vez la que vi. De eso hace mucho tiempo. De hecho, ya no la esperaba. El tiempo rompe las murallas más hondas. No quise despertarla. Era noche cerrada. Afuera el frío era helado. Y sobre todo, temí que volviera a ir...
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